
Yo no sé si ustedes son de los que empiezan dietas los lunes. Para mí eso no es una regla y puedo empezarla cualquier día. Es más el tiempo (zman) que he pasado a dieta, que los que saboreo la comida (ojel) sin complejo de culpa. Nunca dejo de saborearla, pero sumada la culpa es más difícil. Nunca sufrí de anorexia, pero siempre me siento más gorda de lo que me dice el espejo (mará).
He hecho muchas dietas: la de la pińa, la de la empanada , que es comer empanada y nada que bajo de peso. Está la de Perucho, que no tiene nada que ver con Perú y no
les cuento cómo es porque me da pena. Pueden buscar la definición en algún diccionario; de pronto la encuentran. Está la del atún, la detox y otras tantas en que se baja de peso y apenas se empiezan a degustar otra vez los tan odiados y ansiados carbohidratos, se vuelven a acomodar esos kilos de más.
🔥 Cuando el problema no era la dieta, sino el gas
La semana pasada prendimos la estufa de gas como lo hacemos habitualmente y como la empanada nada. Llamamos al técnico que había hecho una revisión hacía unos pocos días y nos recomendó mirar en el aaron (armario) de afuera del apartamento. Oh sorpresa, estaba desconectada la manguera y tampoco había medidor. Tenía razón el técnico. La pregunta era, pero si hemos pagado y cambiamos la cuenta al nuevo apartamento. Muchas dudas nos asaltaron. Sin entender mucho le pedimos s.o.s. a la hija para entender qué pasaba. Una llamada sencilla la podemos hacer, pero quién, con un nivel menor que básico en hebreo, es capaz de explicar este problema. No aparecían nuestros datos y puedo jurar que hicimos la llamada para hacer el cambio de dirección y de compañía, como nos explicaron que había que hacer.
📞 El misterio de la cuenta desaparecida
Logramos saber- a veces no sirve mucho saber las cosas- que el primer dueño que le vendió al que nosotros le compramos estaba pagando puntualmente y un día sin ton ni son, sin preguntarle a nadie, ni avisar nada, decidió cancelar el gas sin previo aviso. Esto significa que sin saberlo, estuvimos “gorreando” gas durante seis meses, creyendo que estábamos pagando. La intención es lo que vale, pero nada valió y nos cortaron el servicio. Llevamos casi 2 semanas tratando de que nos resuelvan y nada.
Reuven compró una estufa de gas de camping, que ha ayudado a que la situación sea menos dramática. Yo la hubiera preferido eléctrica, pero en la ferretería cercana sólo había esa y Reuven necesitaba desayunar con huevo urgentemente. Por eso se le perdona.
Menos mal el horno (tanur) es de convección y el agua se calienta con energía solar.
⚖️ La dieta del gas
Ustedes dirán qué relación tiene el gas con la dieta. Pues verán que este par de semanas hemos hecho la dieta del gas y funciona. Se puede cocinar, pero por períodos cortos porque el tanque no dura mucho y se corre el riesgo de que se acabe en la mitad de la cocinada, así que poco de arroz, poco de papa, etc, etc,etc. Les cuento que no hemos logrado que nos arreglen el gas, pero es una buena dieta que les recomiendo hacer.
El otro tema es ese miedo inexplicable a pararse en la pesa. Es un terror que después de un par de semanas sin gas va a ser más fácil de enfrentar. Anímense a hacer esta dieta que es bastante efectiva. Aquí van las instrucciones para que sepan el orden a seguir. Lo primero es dejar de pagar el servicio. El segundo punto lo hace la empresa que es desconectar el servicio por mora y ese es el momento de comenzar la dieta. Mientras hace la diligencia va bajando de peso para poderse subir con tranquilidad a la pesa.
