
Cuando hay alto al fuego hay una sensación parecida a estar en vacaciones (jofesh) Se puede andar tranquilo (ragúa) por las carreteras para ir de un lugar a otro. Se pueden hacer planes con amigos, sin temor a que un misil o mejor una alarma preventiva interrumpa la actividad. Los niños (ieladim) pueden jugar (lesajek) tranquilos en los parques. Es una sensación de libertad, pero siempre esperando en qué momento se rompe la tregua y otra vez…. y empiezan los ruidos de guerra (miljamá).
Hay que aprovechar esos días de tranquilidad para
vivir esa maravillosa vida que se siente aquí . Es calidad de vida, tranquilidad, cultura es lo que se respira por estos lares cuando no hay guerra, pero así como dicen los soldados, hay que estar siempre listos!!
Mientras se respira esa paz artificial, siguen las negociaciones, sin saber a qué futuro nos llevan. No es fácil negociar con terroristas o con dirigentes que dicen tener la bomba atómica. Eso sí es genocidio. Pensar en lanzar una bomba sobre civiles y destruir ciudades enteras. Normalmente se espera un futuro o mejor, esa paz tan anhelada, pero en estas circunstancias, seguimos en unas vacaciones forzosas, esperando que todo se normalice. Que la gente quiera volver a este país, que las rutinas sigan, como en este alto al fuego, pero que sea un alto al fuego de verdad y no esperando más guerra y más violencia.
Cuando lanzaron ese par de bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, pensamos que había sido un pasado lleno de humo, pero desgraciadamente los dirigentes no aprendieron las consecuencias de esa lección y quieren repetir. Eso los hace sentir poderosos frente a quién?
