
En los últimos meses hemos visto varios cambios en países vecinos que influirán seguramente en sus relaciones con Israel.
La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos otorgó también un nuevo impulso a los acontecimientos en nuestra zona. Entre ellos, el acuerdo respecto a la devolución de los secuestrados por Hamas, que se hizo efectivo luego de las elecciones y también recibió el apoyo de los países vecinos.
Esperemos que logremos recobrar a la brevedad a todos los secuestrados con vida, así como a los que ya no viven.
Esto traerá consigo, sin duda, un planteo respecto al futuro de la franja de Gaza y su población, sobre el cual hay divergencias de opiniones tal cual hemos escuchado repetidamente. Desde el planteo del presidente Trump, de transferir a la gran mayoría de la población a países como Egipto y Jordania, planteo que fue rechazado por ambos países hasta diferentes propuestas como desalojar a los líderes del Hamas de Gaza, nombrar una comisión de países árabes junto a la entidad palestina para que administren la zona, y otras propuestas. Últimamente incluso se planteó la posibilidad de que Egipto se haga cargo de la franja de Gaza.
Algo que debe quedar claro es que la seguridad de Israel debe quedar establecida en cualquiera de las propuestas. Y ante cualquier incumplimiento del acuerdo al que se llegue, Israel tendrá la posibilidad de tomar medidas al respecto.
Dentro de poco se reunirá la liga árabe para buscar una propuesta que conlleve a la solución del conflicto en Gaza y abra también, eventualmente, las puertas a un acuerdo de normalización con Israel.
Quiero ser optimista al respecto.
Pero no podemos dejar de lado la nueva situación existente tanto en Líbano como en Siria.
Los nuevos líderes sirios no quieren, al menos de momento, enfrentamiento con Israel. Quiero recalcar también que al referirse a Israel no lo hacen como hacían y siguen haciendo parte de nuestros enemigos llamándonos “ la entidad sionista” sino que nos llaman por el nombre, Israel.
Hubo varios comentaristas y periodistas internacionales, incluso un periodista israelí que estuvo en Siria y entrevistó a parte de su población que no se mostró como enemiga de Israel. Gran parte de la población sufrió como consecuencia de la guerra desatada por el régimen del Ex presidente Hafez Assad contra su población. Mas de medio millón de sirios murieron en estos ataques y varios millones abandonaron el país.
El cambio ocurrido en el país, el derrocamiento del presidente Assad que se fugó a Rusia y la toma del poder por parte de las fuerzas de la oposición se produjo en parte gracias a Israel. Hizballa, uno de los principales aliados del gobierno de Assad tuvo que abandonar la lucha en Siria para enfrentarse a Israel. También los rusos que apoyaban al gobierno sirio se vieron obligados a abandonar para concentrarse en su guerra con Ucrania.
Es así que parte de la población siria, que tanto odiaba a la Hizballa no se pronuncia en contra de Israel, al menos hasta el momento.
El periodista del programa Uvda, de Ilana Dayan , se paseó por la ciudad de Damasco y alrededores, estuvo en la gran mezquita, en lo que fue la Embajada de Irán donde encontró gran cantidad de material que los iraníes trataron de eliminar y entrevistó a parte de la población.
También mostró parte de la destrucción en diferentes zonas de la ciudad donde no quedó vivienda en pie. No muy diferente de las escenas que vimos en Gaza. Pero a la opinión pública mundial no le interesa ni el medio millón de muertos, los millones de refugiados, o la destrucción masiva de barrios enteros ya que no se trata de Israel o Gaza.
Con respecto al Líbano ya me he referido en ocasiones anteriores a la transformación política que logró este país luego de que Israel logró eliminar a Nasralla y gran parte de los líderes de la Hizballa, neutralizar gran parte del poder militar de la organización e impedir la llegada de nuevo armamento para la organización terrorista.
Estos logros llevaron a que el Líbano lograra elegir un nuevo presidente luego de que durante años la Hizballa vetara a todos los candidatos que no eran de su agrado.
Paralelamente se logró nombrar un Primer Ministro que no fuera allegado a la organización terrorista y formar un nuevo gobierno donde la Hizballa no tuviera los votos suficientes para vetar las decisiones que el gobierno quiera tomar.
Es así que en estos días el gobierno libanés tomó una dramática decisión: eliminar el inciso donde Líbano está en contra de Israel, aceptar la decisión 1701 de las Naciones Unidas y salir públicamente en contra de la Hizballa.
Luego de años bajo las manos de organizaciones terroristas e intervención de países como Siria en tiempos de Assad nace en el Líbano una nueva época.
Es la oportunidad que Líbano necesitaba para salir nuevamente a flote.
Y una nueva oportunidad para desarrollar posibilidades de cooperación regional para beneficio de los países de la zona.
Un nuevo futuro a la vista ?
Esperemos que así sea.