
Hace unos meses publiqué un artículo sobre la inestabilidad política en Israel. Añadiré algunas reflexiones sobre el tema.
Dos grandes problemas tiene Israel que influyen en esta inestabilidad.
El primero radica en la falta de constitución. Con la creación del estado en 1948, y dada la heterogeneidad de la población fue imposible llegar a un acuerdo respecto a la redacción de una constitución. No olvidemos que fuera de la población local, incluído los árabes, judíos llegaron de diferentes lugares del planeta con diferentes costumbres y forma de vida. Judíos de Europa, Asia y África, cada cual con sus costumbres, laicos y religiosos.
Esta falta de Constitución hizo que toda la vida del país se base en leyes que legisla la Knesset y que en cualquier momento y en una simple votación pueden ser cambiadas.
El otro problema radica en esa heterogeneidad de la población que trajo como consecuencia la creación de muchos partidos políticos.
Como sabemos, en Israel en las elecciones, se vota solo para el parlamento, la Knesset. Y a la Knesset entran varios de esos partidos políticos. Luego de las elecciones el presidente de Israel llama a los diferentes partidos elegidos para que recomienden a quien otorgar el mandato para formar gobierno. A continuación llama al candidato que obtuvo las máximas recomendaciones y le otorga un plazo de 28 días para formar gobierno. El gobierno formado debe obtener el respaldo de la Knesset. Los detalles pueden leerse en el artículo anterior publicado el 15 de agosto en el Notiolei no. 748.
En algunos de los países con sistema parlamentario como el nuestro no existen generalmente tanta cantidad de partidos políticos. Hay uno o dos grandes partidos y el resto partidos chicos. En la realidad israelí tenemos generalmente 1 o 2 partidos medianamente grandes que generalmente no reciben mas de un tercio de los escaños en la Knesset y varios partidos que obtienen cerca del 10% de los escaños o menos. En la Knesset que finaliza, por ejemplo, donde están representados 13 !!! partidos, el partido que recibió la mayor cantidad de votos fue el Likud encabezado por Benjamin Netanyahu que recibió solamente 32 escaños, prácticamente un tercio de la Knesset. Para formar gobierno fue necesario, como ocurre desde la creación del estado, una coalición de varios partidos, y cada partido tiene también sus requisitos para entrar en la coalición. Siendo así, es muy fácil que haya en determinados momentos, especialmente en un país como el nuestro, ruptura de la coalición. Esto provoca en muchas ocasiones la caída del gobierno.
Hay quien se pregunta si esta estabilidad política influye en el grado de democracia de Israel. y la respuesta es un NO retonudo. Justamente dada esta inestabilidad política en Israel muchos pensarían que “se necesita una mano fuerte” para estabilizar la situación. Esto ha ocurrido en otros países y varias veces ha terminado en gobiernos dictatoriales.
Israel, tal cual expuse anteriormente, pese a sus problemas de defensa es una de las grandes democracias del mundo, está en el puesto 31 dentro de cerca de 170 países analizados.
Israel no es el único país con sistema parlamentario que sufre de inestabilidad política. Esto ha ocurrido también en varios países de Europa. Y cada país ha buscado la solución que le pareció adecuada.
Hay países en los cuales no existía este problema ya que un partido lograba obtener la mayoría absoluta en el parlamento y no había necesidad de formar coalición gubernamental. Pero también los países europeos comenzaron a sufrir del problema de nuevos partidos que se fueron creando y la necesidad de formar gobiernos de coalición. Hace pocos días hemos escuchado que el gobierno español, que también está formado por una coalición de partidos ha llamado a nuevas elecciones. Fuera del problema de la economía hoy día España tiene sus problemas en Ceuta. Y no podemos comparar el problema de Ceuta con Gaza…
Algunas soluciones que países europeos encontraron para tener mas estabilidad fue crear distritos electorales. El país se divide en distritos y cada distrito tiene un máximo de parlamentarios elegidos que muchas veces son solo 3 lo cual implica que en esos y otros distritos solo 3 partidos pueden ser elegidos. Israel, tal cual sabemos es un solo distrito electoral.
Otra solución es elevar el número de votos que cada partido debe obtener para lograr ser representado en el parlamento. En Israel, como sabemos, este mínimo hoy día es el 3.25 %. Hay paises donde este mínimo es mas elevado. En Turquia, por ejemplo, este mínimo es hoy día el 7% y hasta hace pocos años era el 10%.
Esto elimina prácticamente varios partidos chicos.
Una solución que Israel intentó sobre fines de los años 90 fue cambiar el sistema de votación. Se implementó un sistema de votación similar al presidencial. Se votaba con 2 sobres, uno para elegir el partido a la Knesset y otro para elegir directamente al Primer Ministro. Este sistema no resultó efectivo ya que al votar al Primer Ministro de forma independiente no era necesario votar a su partido en la Knesset. Esto provocó que los partidos se achicaran aun mas y fuera mas problemático formar coalición. A los pocos años se derogó el cambio y se volvió a votar con un solo sobre.
Otra solución encontrada en otros países fue otorgar al partido que logró la mayoría de los votos un cupo de escaños extra lo cual le facilita la tarea de formar gobierno.
Estos sistemas si lo analizamos de acuerdo a la opinión de los votantes, pueden generar gobiernos que no siempre representen a la mayoría de los votantes.
Salvando las diferencias, las elecciones presidenciales en Estados Unidos nos pueden servir de ejemplo. En las elecciones presidenciales de 2020 Hillary Clinton recibió la mayoría de los votos de la población, 48% mientras que Donald Trump recibió el 45.9%. Pero de acuerdo al sistema eleccionario americano Donald Trump fue elegido presidente. Democracia ? Si, Estados Unidos es un país democrático.
Por último, hay una diferencia fundamental entre los países europeos e Israel. El principal problema en Europa lo constituye la economía aunque hoy día habría que agregar el problema demográfico y la cantidad de inmigrantes, muchos de ellos ilegales, que buscan su lugar en Europa.
Israel también tiene esos problemas, la economía y la inmigración ilegal. Pero el problema mas grande, que no existe en Europa, lo constituye la defensa y las relaciones con nuestros vecinos.
Estamos frente a nuevas elecciones y de acuerdo a las encuestas el panorama no es sencillo. Seguirá, según parece, la tradición de partidos medianos y chicos.
Esperemos, sea cual sea el resultado, que logremos llegar a un gobierno estable que logre también limar las asperezas que existen hoy día dentro del país.
