
Claudio junto a soldados solitarios durante el agasajo organizado por OLEI.
Transcurrió ya un mes desde que comenzó la guerra con Irán. Si en un principio creímos que esta guerra iba a ser corta, pensando en el conflicto de junio del año pasado que duró 12 días, nos hemos equivocado. Pese a la presencia activa de Estados Unidos la guerra continúa y no sabemos aún cuanto tiempo durará. A Irán se unió hace ya varias semanas la Hizbola, quien desde el Líbano lanza misiles y vehículos aéreos no tripulados hacia todo el país aunque quien mas sufre es la población cerca de la frontera norte.
Esta situación trajo consigo el cierre de lugares no esenciales para el país, entre ellos muchos lugares de trabajo y los centros de enseñanza. Incluso los turnos médicos no urgentes se postergaron hasta nuevo aviso.
Estamos prácticamente ya sobre la festividad de Pesaj y al escribir estas líneas no tenemos seguridad de como pasaremos la noche del seder. Esperemos que podamos festejar, si no tal cual acostumbramos a hacer todos los años, al menos hacerle ver a nuestros enemigos que pese a la situación el pueblo judío continua su tradición también en épocas difíciles.
La mayoría de las filiales de la OLEI acostumbran a festejar Pesaj, al igual que otras festividades judías año tras año. Este año no será posible dadas las circunstancias. No solo no festejaremos Pesaj sino que las actividades rutinarias están suspendidas. Lo que es posible realizar via zoom se lleva a cabo, pero los encuentros presenciales están suspendidos.
No es la primera vez que nos vemos obligados a cerrar filiales en Pesaj. Ya pasó en el 2024 y anteriormente en la época del virus Corona. En un momento en que el antisemitismo y el antisionismo están en auge, y los atentados contra instituciones judías e israelíes en el mundo están semana a semana en los noticieros, Pesaj nos sirve como recordatorio a nuestra lucha por nuestro derecho a existir.
Cada uno de nosotros tiene el legado de luchar contra el antisemitismo y defender la existencia del Estado de Israel.
La OLEI como representante de la aliá latinoamericana en Israel está presente en esta lucha. Con tal motivo se han llevado a cabo en estos últimos años de guerra encuentros con desplazados de las zonas de guerra, con familias de secuestrados en Gaza, se ha brindado ayuda física y sicológica a quien lo necesita, se han hecho donaciones a soldados y familias de olim y se ha brindado información pertinente en español.
Un ejemplo conmovedor de esta realidad lo vivimos el 26 de febrero, cuando compartimos una actividad con soldados solitarios en el Festival Argentino en Israel, junto al Hamsa Program, que acompaña a jóvenes olim y soldados solitarios en su proceso de integración y servicio. Fue una noche de música, comunidad y calidez humana. Apenas 48 horas después, varios de esos mismos soldados ya se encontraban en el frente. Ese contraste refleja con fuerza el tiempo que estamos viviendo en Israel: momentos de abrazo y contención que, de un instante a otro, se transforman en preocupación y ayuda.
Además en estas últimas semanas hemos llevado a cabo varias charlas explicativas por intermedio de zoom
Desde el comienzo de la guerra nuestros coordinadores de absorción así como los el resto del personal y los voluntarios de la OLEI han recibido gran cantidad de solicitudes a los cuales se ha dado respuesta.. Aquí estamos para acompañar, asesorar y apoyar en todo momento.
La aliá a Israel, como es de comprender, se ha visto prácticamente interrumpida al no haber vuelos. Con todo un grupo de olim de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia ha llegado en la última semana a Israel.
