La figura de la idishe mame es clásica en el judaísmo. Es esa mamá (ima) o esa abuela que sobreprotege a sus hijos que siguen siendo sus niños por siempre. Para ellas no importa si el nido está vacío, van a seguir protegiendo a sus pollitos.
🥣📏 Recetas exactas… pero “a bisele”
Especialmente las abuelas cocinan deliciosas platos que guardan la tradición culinaria de la familia y transportan a los hijos y nietos a épocas anteriores, a través de los sabores.
Mi hijo (ben) que estudió administración de empresas de servicio, donde aprendió a cocinar con medidas exactas, a veces me pregunta por alguna receta. Son medidas muy precisas en onzas, cuartos, etc. Mis recetas heredadas de mi abuela son muy precisas. Llevan a bisele (un poco) de aceite, a shtikale (un pedacito) de mantequilla, harina la que coja. A veces se necesita un tris de sal. Sólo una nieta es capaz de entender qué es la que coja. Mi mamá que era la que me traducía esos deliciosos sabores inconfundibles de nuestros ancestros me enseñó que es la cantidad de harina (kemaj) suficiente para que las manos no queden pegajosas y se pueda trabajar la harina y armar lo que se necesita. Porque la cocina es una especie de construcción, pero en vez de ladrillos lleva ingredientes.
🎨🍞 Cocinar es construir recuerdos
Un puñado de algo le da un toque especial a ese suculento plato que estamos creando. Y digo creando porque la cocina es un arte. El arte de transformar los ingredientes salidos de la naturaleza en sabores deliciosos que se derriten en la boca.
Puedo decir que aprendí a cocinar a ojo; esto es calculando las medidas. Todo es aproximado, pero al final queda aproximadamente delicioso.
Marlene Manevich
